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Aquí cuento algunas de mis experiencias en el mundo del deporte.

CONSTANCIA, ¡QUÉ BONITO NOMBRE TIENES!

Escrito por carperunem 13-04-2018 en Running. Comentarios (0)

“Venga, el que la sigue la consigue”, “No pain, no gain”, “Tot esforç té la seva recompença”. Supongo que son frases que hemos escuchado todos una y otra vez y la verdad es que son motivadoras. Pero ¿Qué pasa por la cabeza el día en el que suena el despertador a las 6:00 AM? “¿No pain, no gain?” Seguro la mayoría de las veces no.

Mi despertador ha sonado muchas veces a esas horas y la verdad es que si no hubiera tenido un plan establecido no me hubiera levantado de la cama. Con esto no quiero decir que tengas que tener tu vida organizada milimétricamente (la mía fuera del deporte y el trabajo, puro caos) pero si vas a entrenar hay que prepararse con antelación. Bien un entrenador puede elaborar un plan de entrenamiento adaptado a nuestras necesidades o bien siempre puedes recurrir a Internet. La segunda opción es más peligrosa porque puedes estar haciendo un entrenamiento que te queme por completo o por el contrario no te haga avanzar. Yo siempre he recurrido a esta opción, en unas ocasiones me ha ido bien y en otras no.

Sea como sea, siempre he tenido una cuadrícula impresa con los entrenamientos que voy a hacer, así me voy mentalizando y tengo que levantarme sin pensar demasiado, solo desayunar, vestirme y correr.

¿Significa esto que salgo por obligación? No, siempre pienso que los días que no me apetece tanto sirven para mantenerme fuerte y en forma para los días que me apetece más. Al principio debo reconocer que cuesta generar el hábito, el cuerpo se tiene que adaptar a la actividad y claro, hay que esforzarse. En realidad tenemos la vida llena de hábitos, solo hace falta añadir uno más, saber que hay que hacerlo.

Después del esfuerzo viene lo mejor, haberlo conseguido o por lo menos intentado. Hay una subida de endorfinas que a nivel fisiológico nos avisan de que ha merecido la pena.

A nivel más personal debo decir que lo que me enganchó de salir a correr fue esos ratitos que estoy sola, con la música (elegida a pulso, cada carrera me la preparo con un grupo de música específico y los escucho solo para correr) y viendo el paisaje, disfrutando del clima y valorando todo lo que me rodea, tomo ese tiempo como un STOP en movimiento.


Hacer “Click”. El interruptor que te mueve.

Escrito por carperunem 02-04-2018 en Running. Comentarios (0)

De repente estás en el sofá haciendo zapping. De pasada ves Teledeporte y se te pasa por la cabeza la idea de lo lejos que han llegado esas personas y tú ahí, sentada.

Sales a tomar algo y ves a la gente haciendo footing, uno que vuelve de salir con la bici y se pide una cerveza “post-entreno” y tú ahí, sentada y sin entreno.

Esas situaciones se repetían una y otra vez en mi cabeza, en lugar de darme igual sentía una gran envidia sana, lo único sano que tenía en mi vida, claro.

Otra cosa son los intentos… He intentado de todo a lo largo de mi vida porque si algo me dijo mi padre es que puedo llegar a ser quien quiera ser (policía y azafata de vuelo no, me falta 1cm de altura y me sobran dioptrías) así que yo lo empezaba todo y también lo terminaba, con una rapidez y unas excusas increíbles.

Vale, queda claro que a pesar de querer y poder no me daba la gana ni me movía nada por dentro el hecho de hacer deporte pero unas circunstancias hicieron click en mi cabeza y todo cambió.

¿Qué paso? Pues empecé a ir al gimnasio (era un intento ) y al mes de ir empezaron a ocurrir una serie de catastróficas desdichas, mi vida cambió totalmente y me quedé con la sensación de que lo había perdido todo. En lugar de quedarme donde estaba decidí jugar un poco y empezar una vida totalmente diferente a la que estaba llevando, dejar de ser quien era, reconstruirme.

Para seguir este proceso tenía que confiar mucho en mí, así que decidí centrarme más y ser más constante en aquello que empezaba, por tanto, el gimnasio fue mi meta a seguir.

Hacía los entrenamientos a tope, intentando contrarrestar la ansiedad que me comía y al final acababa necesitándolo, a modo de medicina.

Todo fue cambiando sin apenas darme cuenta, si haces deporte no te conviene fumar ni tampoco comer fatal. El cuerpo me pedía desintoxicación a todos los niveles y yo se lo di.

Cuando mejoró mi tono muscular y mi capacidad respiratoria me planteé la idea de salir a correr y volver a correr en carreras como había hecho años atrás. La carrera que más ilusión me hacía era la San Silvestre Vallecana. Gracias a una de mis mejores amigas pude cumplir ese sueño el 31 de Diciembre del 2016. Solo tuve dos meses para prepararla y así lo hice, pasé de correr 0km a 10km en 60 días. A partir de esa carrera prendí la mecha para seguir adelante con más retos.

Seguí haciendo aquellas carreras que de verdad guardaban un significado para mí o eran especiales y a día de hoy sigo, a mi ritmo y disfrutando.

Una vez superadas muchas barreras decidí que era el momento de cambiar algunos aspectos que me estaban perjudicando en el deporte, principalmente debía quitarme el tabaco. Está bien vivir la cosas con intensidad pero lo que no está tan bien es estar corriendo una hora a 180ppm. Sabía la causa de ello y decidí erradicarla de repente y sin pensar.

La última cosa que decidí cambiar fue la alimentación. En muchas ocasiones llevo una dieta un tanto “estricta” muy rica en hidratos de carbono y proteínas. A mí me funciona genial, no tengo molestias estomacales y me siento con una energía increíble.

A día de hoy hay mucha gente que me mira y le cuesta creer que cambié tanto y de manera tan radical. Debo confesar que a mí también me cuesta bastante creerlo pero pasó y lo mejor es disfrutarlo.